De entre todos los temas que se pueden fotografiar, estaría el bodegón o naturaleza muerta.
Por la experiencia que he tenido con este tema a lo largo de los años, he de decir que siempre me ha dado un poco de respeto enfrentarme a él. Eso de ponerte delante de unos objetos inanimados y componerlos de tal manera que estéticamente te digan algo, no es cosa fácil.
Siempre he pensado lo mal que lo debe pasar un pintor ante un lienzo en blanco, cual sera la primera pincelada y la ultima que te asegure que eso que has pintado tiene sentido.
A diferencia de otras disciplinas dentro de la fotografía, como el paisaje, retrato, deportes, macro, etc., la propia imagen o situación nos dará pie a disparar: un atardecer, una cara bonita, un salto espectacular o una gota de rocío, nos dirán !!!ahora¡¡¡, solo tendremos que haber esperado el momento y nuestro instinto cazador de imágenes nos habrá obligado a hacer “clic”.
Pero esto no pasa con el bodegón, decidir que objetos seleccionas, como los combinas y los iluminas, y que el resultado sea atractivo, no es fácil y a veces desesperante, al no encontrar el sentido artístico a los elementos.
De tantas imágenes que circulan por la red, encontrar bodegones en comparación con desnudos artísticos, paisajes, retratos, macros, etc., vemos uno entre cien, esto de alguna manera me ratifica que al igual que yo, a otros fotógrafos nos le resulta nada fácil realizar este modalidad fotográfica.
He de admitir que al igual que no me da envidia una foto espectacular de un paisaje o un desnudo, si me ocurre cuando veo unas fotos de bodegones bien realizadas, como el fotógrafo a sabido seleccionar los elementos y como el resultado final, muchas veces por su simplicidad, es muy bueno.
Invito a cualquiera que lea este texto y no se haya enfrentado nunca a esta modalidad lo intente y confirme por si mismo lo que aquí he intentado expresar. Evidentemente esto es una reflexión propia y muchos fotógrafos opinarán que no hay nada de complicado en poner unos objetos inanimados delante de la cámara y disparar, y quizás sea así, pero a mi, me sigue costando después de muchos años.
Jose M. Deltell
Goma Bicromatada con tierra de base azul y coloreado con anilinas
Uno de los primeros bodegones realizados, Alicante 1985
Ultimo bodegón realizado para acompañar el texto de esta entrada.
Alicante , marzo 2011